sábado, 19 de enero de 2008

F a c e s

Hay días en que la soledad pesa más que en otros. Dejo escaparse de entre mis manos un vaso de whisky. Otro más. Imágenes borrosas se confunden ante mí, escucho voces a lo lejos y dejo pasar un olvido. Desearía llorar pero no puedo, ese dejo de masculinidad que no me lo permite. Tal vez falta de voluntad por llegar a ese estado, un esfuerzo que me rehúso a realizar. Miro un disco que gira como si eso fuera a aclarar algo. Tocan el timbre y no sé si atenderlo o no. ¿Será ella? ¿Será él? Cómo saberlo. Lo imprevisible nos asalta a diario. Veo la puerta y la considero infranqueable. El timbre suena una vez más, ya casi con desesperación o mas bien desolación. Otro vaso más. Un último golpe y unos pasos que se alejan.

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