martes, 15 de mayo de 2007

Siete últimas canciones



¿Cómo empezar? o ¿cómo seguir? Ana lloraba, tal vez porque no podía hacer otra cosa. Una vez más volvía a contemplar aquel cuadro. Una imagen que jamás se borraría de su mente: una mujer desesperada se aferra a la sombra de su amado. Volvía, una y otra vez. Pequeñas cosas que uno guarda, o tal vez algo más.

Un cuadro, una metáfora. Una obsesión, algo más. Algo más que habría que buscar en su inconciente, en sus sueños o en su mirada. Quizás. Pero yo no llego a mirarla a los ojos. Ella está más allá de eso. Ahora sólo puedo contemplar la misma imagen otra vez: Ana desesperada llorando a mis pies.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Intrépido, vertiginoso, irresponsable, me fui acercando y poco a poco fui encajonando situaciones, cuadros, canciones, libros, demostraciones. Acercando dije? nono, uno no sabe si se acerca cuando no tiene idea de donde esta(de estar, no anda el acento) lo que busca. Sin embargo tendemos a encajonar lo q creemos q es el camino correcto, No se que tiene q ver esto con lo q escribiste, o quizas si se, pero no lo quiero contar.... agghhr necesito un cigarrillo