jueves, 22 de marzo de 2007

Instantánea II

Una mirada lacónica que deja pasar las cosas ante sí. Una realidad que se esfuma. Una ciudad que inunda. Doy un paso y me regocijo en la nada. En la nada de esas calles, esos autos y carteles. Guerra de los sentidos que me obliga a resguardarme. Tal vez en tus ojos.
Seguiste de largo, cruzaste la calle y te perdí. Casi diría para siempre. Salvo cuando estas noches todo huele a vos. Un mareo casi nauseabundo me dice que siga caminando, que doble en la esquina. En aquella esquina. Pero yo cruzo la calle y no doblo.

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